DeWet Du Toit, sudafricano de 24 años, está un tanto obsesionado con Tarzán y pasa su tiempo deslizándose entre lianas y ramas, montando elefantes y comiendo frutas de arbustos, tal cual lo hacía su héroe preferido.
Viajó a Inglaterra donde trabajó como guardia de seguridad y empleado de delivery durante un año, pero volvió a Sudáfrica donde cambió su uniforme por el de un genuino Tarzán. El joven se transformó en un fanático de su héroe desde chico, cuando vivía en Namibia y su papá coleccionaba libros e historietas de Tarzán.
Pasaron los años y se dio cuenta de que él es como su ídolo: su mejor amigo es un elefante llamado Shaka y convive con monos, cebras y cocodrilos. Pasa más tiempo con ellos que con los seres humanos. Aunque sospecha que hay gente que cree que está recontraloco, confiesa que nació para esto.
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este mundo si que te sorprende jajja