Dudas en envase grande

Boca, Racing, Independiente y San Lorenzo, por diferentes motivos y contextos, empezaron 2012 con sobresaltos que se hicieron notorios en apenas un par de fechas del Clausura; con matices, las inquietudes.

BOCA: 0-0 CON UNIÓN
El clima, el juego flojo y las lesiones 

Boca no tiene líos deportivos: aumentó a 31 el invicto en los torneos locales -sin contar la Copa Argentina y la Copa Libertadores-. Pero algunos indicadores no le dieron bien. Tras el conflicto interno se esperaba un triunfo “sanador” en Santa Fe. No la logró y dibujó otro gesto serio: se trajo un 0-0, tuvo una floja tarea y se lesionaron Nicolás Colazo, con una fractura de tibia y peroné, y Rolando Schiavi, con un golpe en la rodilla.

Fue imposible sacarse de la inestabilidad. El morbo siguió de cerca los movimientos de Juan Román Riquelme y del DT Julio César Falcioni. ¿Se recuerda? Una relación distante y el amago de renuncia del entrenador por una desobediencia táctica de Darío Cvitanich a instancias del N° 10, en la Copa Libertadores. A la vista, nada raro ocurrió ayer. Ni en la cancha ni en el vestuario. Boca ya no está tan a gusto. Todo le cuesta un poco más. Apenas le ganó a Olimpo por 2-0. El resto de las competencias sólo le deparó igualdades 0-0: ante Santamarina, por la Copa Argentina, en la que avanzó por penales, y ante Zamora, en Venezuela, por la Copa Libertadores. Un campeón puede sentirse incómodo.

RACING: 0-1 CON GODOY CRUZ
Las reformas que aún no se ven 

La revolución que pretendió Racing con el regreso de Alfio Basile, por ahora, queda en espera: dos fechas y apenas un punto. Los altibajos de la primera jornada, en la que empató 0-0 con Tigre, se repitieron ante Godoy Cruz, en Mendoza, con un desenlace bastante más triste: los mendocinos se impusieron por 1-0. Coco, hundido en el banco de los suplentes, miró los últimos segundos casi sin mirar nada. Para peor: Godoy Cruz reservó algunos jugadores para la Copa Libertadores. Ni siquiera así pudo.

Un par de conceptos se repitieron respecto del verano. Fueron como una secuencia fotográfica. La dependencia casi total de Gio Moreno, los constantes pleitos en los que se pierde Teo Gutiérrez y la falta de variantes cuando escasean los espacios. Tiene un buen plantel que no consigue conectarse como equipo.

Racing sabe que la situación es reversible, pero también reconoce que los primeros resultados son fundamentales. Aun con el paraguas protector de Basile, a quien le sobra el crédito, la Academia también puede sentirse incómoda.

INDEPENDIENTE: 0-1 CON LANÚS
Ningún punto y mucha impaciencia 

Independiente perdió los dos partidos y la gente ya se la agarró con los jugadores. La derrota con Lanús -jugó con varias piezas de recambio- dejó una prematura huella en Avellaneda. La despedida con insultos, en la cancha y en la salida del vestuario, fue la síntesis del mal comienzo en el Clausura. Ya había caído pesado el traspié en San Juan, ante San Martín, por 1-0. Y los Rojos encadenaron la segunda sensación de vacío demasiado rápido.

El presidente Javier Cantero avisó que lo principal será encarrilar económicamente al club, pero también aseguró que será imposible sin, al menos, una campaña que le garantice cierto protagonismo. Los primeros pasos fueron a los tumbos. No sólo por los reveses, sino también por las decisiones cambiantes de Ramón Díaz, en cuanto al esquema y a los nombres. Eso, sin mencionar la distante relación del riojano con algunos jugadores. Si ya hasta lo criticó Ricardo Bochini…

Pese a la frescura y al entusiasmo de una nueva dirigencia, sin victorias, Independiente puede sentirse incómodo en apenas 180 minutos.

SAN LORENZO: 1-1 CON ESTUDIANTES
Ya no es una cuestión de imagen 

La angustia persiguió a San Lorenzo en el Apertura pasado y lo tiene agarrado de la solapa en el Clausura. La caída con Lanús por 4-1 lo angustió tanto que, aún inmerso en la zona de la Promoción, sintió cierto alivio con el empate 1-1 con Estudiantes, que jugó casi 40 minutos con un jugador menos por la expulsión de Christian Cellay. Sí, así de dolido está el Ciclón, entre la desdicha deportiva, la controversia entre los propios dirigentes y las constantes versiones sobre el futuro del entrenador Leonardo Madelón, un hombre de la casa y respaldado públicamente por varios futbolistas.

En el Nuevo Gasómetro se reconoció la entrega y, en cierto modo, un cambio de actitud. El juego no levantó vuelo, aunque las consideraciones futbolísticas hace rato que quedaron en un rincón de la inquietud azulgrana. Se precisan muchos puntos, pero quién puede con tanto nerviosismo sobre los hombros.

San Lorenzo revive viejas sensaciones mientras el campeonato empieza a desenvolverse: hace rato que el viejo Ciclón se siente incómodo.

Añadir un comentario.