Sin CIDH, para Venezuela está prohibido el Mercosur

«Venezuela es soberana para retirarse de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en vista a la actuación parcializada de ese organismo contra nuestro gobierno», reiteró el canciller Nicolás Maduro. 

Hugo Chávez Frías pidió el martes 01/05 al flamante Consejo de Estado que evalúe la retirada «de la tristemente célebre Comisión Interamericana de Derechos Humanos», al asegurar que es«un mecanismo que usa Estados Unidos» contra su país.

Hoy, jueves 03/05, Nicolás Maduro, canciller y vicepresidente del gabinete de ministros de Venezuela, recordó que antes del año 2000, la CIDH (Comisión Interamericana de Derechos Humanos) solo había aceptado 5 denuncias por violaciones contra los derechos humanos en Venezuela, pero «desde la llegada del gobierno revolucionario han aceptado 26, sin tener estas denuncias sustentos jurídicos».
Maduro es un ex militante de la Liga Socialista, que trabajó como conductor en el Metro de Caracas, donde llegó a dirigir su sindicato.
Él está casado con la diputada de la Asamblea Nacional de Venezuela por el Distrito Capital, Cilia Flores.
Durante una rueda de prensa en la Casa Amarilla, en Caracas, Maduro dijo que el embajador venezolano ante la Organización de Estados Americanos, Roy Chaderton, ha acusado a ese organismo de «estar controlado por una mafia internacional, que obedece a una política hegemónica de Estados Unidos en la región».
Y que el gobierno de Hugo Chávez Frías ya tiene suficientes pruebas de la doble moral de la CIDH. Por ejemplo, una carta firmada por su secretario ejecutivo, Santiago Cantón, a una organización no gubernamental de Colombia con respecto al golpe de Estado fallido en Venezuela.
En esa carta, de acuerdo a Maduro, «el señor Cantón se dirige a Carmona (Pedro Carmona, fallido presidente de transición) como excelentísimo y le escribe al ministro de Relaciones Exteriores, Rodríguez Iturbe. ¿Cuándo fue juramentado ministro este señor? Él iba a ser juramentado por Carmona, pero no le dio tiempo», preguntó el jefe de la diplomacia.
Maduro aseguró: «Venezuela tiene suficientes principios morales para defender su soberanía e independencia, frente a un organismo convertido en un tribunal supranacional, que suplantando funciones, quiere decirles a los tribunales venezolanos lo que tienen que hacer. Eso no lo permitiremos», subrayó.
Desde Washington DC le respondió el portavoz del Departamento de Estado Mark Toner.
«Sería profundamente lamentable si Venezuela decidiera alejarse de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que consideramos una organización eficaz y única en el hemisferio», dijo Toner, en su conferencia de prensa diaria.
Él recordó que la Organización de Estados Americanos (OEA), de la que depende la CIDH, «es un organismo multilateral», y «sus naciones miembros se han comprometido a promover y proteger los derechos humanos. Por tanto, sería simplemente lamentable que Venezuela abandonara la CIDH. Enviaría una mala señal», subrayó.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (o CIDH) es 1 de las 2 entidades del Sistema Interamericano de Protección de Derechos Humanos. Tiene su sede en Washington, DC. El otro organismo del sistema es la Corte Interamericana de Derechos Humanos. La Comisión esta integrada por 7 personas de reconocida trayectoria en Derechos Humanos; electos a título personal y no como representantes de ningún gobierno.
Obviamente que Cuba, al no integrar la OEA, tampoco pertenece al ámbito de la CIDH.
En 2012, sus integrantes son:
> José de Jesús Orozco Henríquez,
> Tracy Robinson
> Felipe González,
> Dinah Shelton,
> Rodrigo Escobar Gil,
> Rosa María Ortiz, y
> Rose-Marie Belle Antoine.
Marino Alvarado, coordinador del Programa Venezolano de Educación Acción de Derechos Humanos (Provea), le explicó al diario El Universal, de Caracas, qué significaría el retiro de Venezuela del Sistema Interamericano de Protección de Derechos Humanos:
«El Sistema Internacional de Protección de Derechos Humanos funciona como un sistema subsidiario. Si no obtienes justicia en el país, te quedan los mecanismos internacionales como la Comisión y la Corte, así como también existe la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el Consejo de Derechos Humanos, el Comité de Derechos Humanos, entre otros. 
La víctima debe agotar todos los recursos legales internos para luego acudir a los organismos internacionales. La Comisión Interamericana, después de un proceso de revisión del caso que puede durar años, emite una serie de recomendaciones al Estado y le da un plazo para cumplir, si no lo hace se lleva el caso a la Corte que dicta sentencia obligatoria. 
Por ejemplo, el caso de los jubilados de Viasa se llevó a instancias internacionales (Comisión Interamericana) porque Venezuela no ejecutó un amparo que favoreció a los trabajadores y a través de un acuerdo amistoso lograron restituir los derechos de los jubilados. Cabe destacar, que este es el único caso que el Gobierno de Hugo Chávez ha cumplido a cabalidad». 
Pregunta: «¿Qué va a significar para Venezuela la salida de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)?«
Respuesta: «En primer lugar, aleja la posibilidad de que Venezuela ingrese al Mercosur. Tenemos 4 años tratando de ingresar como miembro pleno y el Senado de Paraguay se ha opuesto, argumentando que el Gobierno venezolano no es serio ni responsable en materia de derechos humanos. Esta decisión puede radicalizar la situación. En segundo lugar se afecta a las víctimas que han utilizado el Sistema Interamericano como una forma de obtener justicia». 
Ahora, si Venezuela se retira de la CIDH, ¿las víctimas ya no pueden denunciar en los organismos internacionales?
Importante: «No. La víctima puede acudir y denunciar porque así Venezuela salga del Sistema Interamericano, la Comisión de Derechos Humanos puede seguir monitoreando los casos, lo que sucede es que no pasan a la Corte Interamericana. Las obligaciones de los Estados con la Comisión están suscritas a la Carta Democrática de la Organización de Estados Americanos (OEA) y Venezuela la suscribió hace muchos años, por lo que queda obligada a lo que este en ese documento. 
Tenemos como ejemplo los casos de Cuba, Estados Unidos y Canadá, quienes no aceptan a la Corte Interamericana pero suscriben la Carta Democrática de la OEA y por lo tanto no pueden evadir el análisis y los informes que emita la Comisión Interamericana. La diferencia está en que los casos venezolanos no van a pasar a la Corte IDH.»
En la web del diario TalCual, de Caracas, se lee:
«(…) La sola idea de designar al Consejo de Estado para evaluar la salida de Venezuela de la CIDH, viola el artículo 3 del Decreto con rango, valor y fuerza de Ley Orgánica del Consejo de Estado, referido a los principios rectores que orientaran la aplicación de la Ley, entre los que destaca la preeminencia de los derechos humanos. 
Había una vez un gobierno que entre sus logros mencionaba el respeto de los derechos humanos y los alcances de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela en esta materia. 
Había una vez un Presidente recién elegido por su pueblo que, acompañado del embajador norteamericano en Venezuela John F. Maisto, acudió a la sede de la CIDH en Washington y juró saldar la deuda en materia de DDHH del país con el sistema interamericano. 
Pasaron los años y ese Presidente se alejó de sus promesas, se volvió intolerante a la crítica, hasta el punto de perseguir y criminalizar la opinión política adversa. 
Apartándose de los principios básicos de la democracia y del respeto a los DDHH, a la vista de los habitantes de su país, del hemisferio y del mundo. Triste epilogo para quien tanto prometió y tuvo la mayores riqueza que jamás presidente alguno manejó en toda la historia de Venezuela para honrarla.»

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